Sinceramente nunca me puse a pensar que haría si se me cruzara uno de esos seres extraños hasta que un día en una reunión de mis amigos platicando con uno de ellos a distancia muy cercana me pareció observar algo raro en sus pupilas, así que tras dos o tres veces de haberme parecido ver algo raro trate discímuladamente de captar que es lo que sucedía.
Así fue como logré ver por primera vez a una persona que no parpadeaba sino que sus ojos se cerraban, es decir, su pupila se abría y se cerraba con una velocidad a la que sólo un ojo bastante entrenado como lo es el mío como artista podría entender que su pupila era de reptil.
Bastante tuve que pensar desde esa ocasión sobre el tema que poco a poco fui olvidando hasta que de nuevo en otra ocasión asistí a una reunión donde una persona estaba muy enferma y con la cual tuve una larga plática.
La persona de edad bastante avanzada parecía no darse cuenta pero sus pupilas eran totalmente de reptil.
Yo totalmente desconcertado lo platique con personas que también estuvieron conmigo ese día y coincidimos en que lo que acabamos de ver en los ojos de esa persona no correspondía a lo que se supone es un ser humano ordinario.
Desde ese día he podido observar varios casos similares de personas que parecen no darse cuenta que alguien acá afuera ha entendido que más allá del mito hay una realidad.
¿Qué puedes hacer si se te cruza un reptiliano?
Pues no mucho, en realidad sigues con tu vida y ya.
Victor Alcázar