domingo, 19 de marzo de 2023

la muerte me espera

A la muerte no se le vence,  
Me decía el libro que leía..
Me sonaba interesante que yo tenia buen sueño cada que me acostaba a descansar pero detectaba perfectamente cada ruido en el vecindario: ahí estaba rocks el perro de mi vecino, ahí esta el gato maullando que viene a visitar al mio, ambos peleando, ahí estaba el ajetreo sexual de mis nuevos vecinos que solo venían en fines de semana y que me proporcionaban placer e ideas para escribir cada que se amaban.

De hecho yo cuando sentía morirme me levantaba con todo y fiebre,  me aventaba a la regadera o me tiraba encima el alcohol que tenia a un lado cuando estaba enfermo: YO NO QUERIA MORIR.

Había sabido que gente con poderes mediumnicos o practicantes de nahualismo no morían del todo cuando la muerte los visitaba, según sé,  hay gente que llegado el momento de partir se aferraban al cuerpo maltrecho y la gente alrrededor los veía flotar, eso también me lo contó mi madre cuando mi bisabuela murió.

Yo también quería controlar mi muerte y la mente, el espíritu sobre la materia y el instante donde se supone yo me voy no era más que una elección propia: a nadie se le puede obligar a dejar una vida completa de aprendizaje, especialmente si uno ha encontrado tanto poder y conocimiento, especialmente si uno no escribe sobre ello y no tiene un aprendiz que ayude a bien morir.

Los monjes en el Tíbet eligen a uno de ellos, el más avanzado en temas del temor y hacen meditación juntos, meditan en circulo, imaginan a un ser emergiendo del piso y así empiezan a crear entidades que comienzan a vivir y en ese instante que la entidad terrible se da cuenta que es libre, monje encargado ,con su gran capacidad destruye su cuerpo etéreo y le devuelve a la nada, eso lo hacen para demostrar que la mente es la creadora de este mundo y que todo puede ser destruido o construido desde ahí.
Yo aspiraba a ser siempre ese monje que tenia la llave para que el mundo no se fuera al carajo.

Yo no se porque pero cuando era niño y estaba muy enfermo, delirando me encontré varias veces con la muerte y eran visiones muy vívidas y coloridas...en una ocasión la muerte de una altura de más de dos metros y vestida con capas de harapos obscuros llegaba por mi y a través de sus cuencas obscuras esperaba mi respuesta acerca de mi viaje.

Yo respondía que su agresión no me era intimidante porque yo había sido entrenado en el tema y no respetaba a nadie fuera la muerte o fuera deidad alguna.

Varias veces fueron las que la muerte me dijo que yo me iría de este mundo cuando yo estuviera listo.

Han pasado los años y siempre me pregunto porque diría la muerte algo así.
¿Acaso se puede elegir morir?
¿Porque a mi me dio elegir?

Tiempo  después entendí que mi hora llegara cuando este harto de la vida y yo ya no tenga más que aprender aquí, así que visualize a mucha gente como yo, gente que solamente se va de aquí cuando ha hecho a lo que vino a la experiencia de la vida.

Ya no me sentía tan solo ni tan frustrado por no entender la muerte.
A mi el sueño me da, y me da la muerte también,  mi corazón no sabe la diferencia entre soñar y estar vivo, mi mente tampoco porque no he alcanzado ese grado de conocimiento: así que no hay diferencia entre que en este momento este muerto o este vivo: YO EXISTO.

La muerte me espera
Victor Alcázar

jueves, 9 de marzo de 2023

no creo en milagros

Veo un perro callejero desde el auto, digo para mi: !pobre cabron! Todo ese potencial desperdiciado,
¿ Donde estará ese espíritu de lobo que duerme en su interior?
¿A poco mi sociedad es culpable que hoy ese animal majestuoso luzca de tal forma que parece un despojo?
 ¿Cual es la solución?
¿Que tal si no hay solución ?
Porque hay más gente interesada EN LLORAR y compadecerlo que pensar,  en organizarse , en dar, en aportar y en saber que todo lo que vemos es un reflejo de nosotros mismos.

¿Los angeles, los extranjeros,  los extraterrestres, los dioses,  los sanadores y todos nos verán con ojos de culpables o de estúpidos?

Se sabe que el fin de todo perro en la calle es morir atropellado, envenenado o enfermo y eso es un tema de salud pública.
¿Podrá mi gobierno crear un proyecto inteligente para ese animal?

Si a los que consideramos seres sintientes, prácticamente compañeros de vida de algunos de nosotros y casi hijos , no podemos crearles un proyecto de vida sostenido ¿como podría creer que yo o la humanidad en algo tan simple podría mejorar en otros aspectos?

Yo ya no creo en milagros
Victor Alcázar