A principio parecía todo muy normal: era una colonia muy popular, mucho movimiento , delincuencia y hasta prostitución,
Nosotros viviamos en una esquina en un segundo piso y nuestra perra nos alertaba por las noches mayormente si escuchaba algo extraño, ella dormía durante el día por el terrible calor que hacía en playa del carmen además de que nosotros nos la pasabamos en el trabajo y llegábamos después de las 6 de la tarde cuando apenas el calor se iba disipando.
Afuera un murmullo de gente en las calles comenzaba a inundar poco a poco el ambiente y todo terminaba cuando uno cerraba los ojos porque en realidad el ruido no se detenía en ese lugar ya que toda la noche era de fiesta para las personas fuese el día que fuese.
A mi me costaba trabajo dormir en especial después de las 3 de la mañana porque tenía sensaciones extrañas que me molestaban.
Pasaban los días y yo seguía igual de desvelado pero aún así tenia que ir a trabajar al otro día.
Una vez hubo luna llena y esos días exactamente son los que a uno le cuesta más trabajo dormir así que no podía hacer nada en ese aspecto.
Recuerdo una calma que se empezó a escuchar afuera en la calle y me pareció extraño ¿a poco no había nadie afuera? Si todo mundo fuese la hora que fuera estaba ahí siendo parte de la interminable contaminación visual y áuditiva.
Por alguna razón voltee a ver el reloj de pared y la hora era 3:30 am.
Afuera estaba en total soledad y no se escuchaba nada.
De pronto comenze a escuchar un sonido muy peculiar como de pequeños gritos , casi inaudibles para los humanos pero el sonido iba incrementado más y más al punto de comenzar a ser un murmullo de cientos y cientos de seres gritando.
Yo me levanté y fui a la ventana para saber que estaba ocurriendo y lo que vi me dejo atónito: cientos o miles de seres alados colmaban el cielo y se dirigían a las casas , todos eran vampiros como en los cuentos o historias de terror, cuerpo alargado, desnudos y con grandes alas.
Yo cerré todas las ventanas que tenia el lugar y escuchaba como golpeaban para entrar a la casa mientras yo los observaba en la obscuridad del baño mientras mi mujer y mis mascotas dormian profundamente.
Fue ahí que no podía creer que tanto ruido no les despertara y entendí que ese sonido que ellos emitían era somnífero para todos pero yo seguía ahí viendo a esos seres que golpeaban las ventanas y otros trepando las azoteas bajaban a las casas y desaparecían de vista suponiendo que habian logrado entrar en las casas.
Recuerdo que eso duró bastante tiempo y fue una experiencia terrible, ya después empeze a ver que esos seres horribles salian de nuevo a la vista donde yo me encontraba y salian volando directo al cielo inundando de nuevo el espacio nocturno.
Al otro día nadie sabía nada , nadie había escuchado o sentido nada: solo yo había estado despierto para ver todas esas criaturas que trepaban las azoteas y visitaban a las personas en sus habitaciones.
Después de lo sucedido tuve que escribir mi experiencia porque suponía que alguien algún día la leería y coincidiría conmigo que en realidad la humanidad sigue dormida y el estado letargico ha sido impuesto por esos seres que se sirven de los seres humanos como carne deliciosa y nutren sus vidas que pensamos son una historia de terror nocturna, un sueño solamente pero en realidad es un caso real que me tocó vivir.
La noche de los habitantes: Vampiros en Playa del Carmen
Víctor Alcázar
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