sábado, 8 de julio de 2023

el camino de vuelta

Se dice que al final de la vida la recapitulación presenta un panorama de cierre de  proyecto, una especie de resumen , una despedida de los seres a los que conocimos, mayormente a los que pertenecimos encarnando gracias a sus actos, una especie de abrazo final donde todo es perdonado.

Si bien eso es bastante extraño entendiendo que somos seres universales y desafortunadamente estamos limitados a la jaula terrestre:¿ Alguien habrá tenido la experiencia de despedirse de un ser de otro planeta? O de fantasmas que le acosaron en vida, o de demonios que participaron en el destino final de la persona,  esos que se mencionan mucho en historias donde en la muerte de una persona son vistos a manera de sombras  o soltando risas macabras.
No se porque un ser humano tendría que limitarse en la muerte a despedirse de padres e hijos pero si es muy extraño para mi no poder tener otro tipo de experiencia que me deja pensando que es más un acto teatral donde se trasciende de forma muy rústica y hasta me deja dudas de que sea un acto genuino de una mente o de un alma despidiéndose.

Poco se habla del acto en el cual un perro muere y ese me parece alejado totalmente de él anterior relato ridículo,  este en cambio contiene todos los elementos para demostrar que hay algo más que un alma en cada cuerpo y trasciende el tiempo y el universo.

Imagino que un perro que toda la vida fue criado en un hogar y en donde se le brindó el amor más humano , rodeado de otros seres que le mantenían hermoso y feliz, y que tras un descuido sale de esa casa, se pierde en el exterior y comienza a desgastarse buscando su hogar, pasan los días y cada vez más débil recibe de él mundo la tortura que reciben todos los seres que viven en la calle.
Recordando como a cierta hora se le daba de comer,  y a cierta hora se le prodigaba cariño,  levantando una patita para el que con ansias volvía de trabajar para encontrarle al final del día.
Así ese perro casi muerto de hambre y de problemas de salud , yace en la calle imaginando y delirando por la baja de azúcar de la falta de alimento mientras la gente que pasa le ignora, o peor aún,  muere lento atrapado en algún hoyo o en algún lugar donde no hay nadie para escuchar sus últimos ladridos.

Pasa la gente a su alrrededor diciéndole su nombre en sus últimos momentos pero es solo su imaginación, toda esa gente es imaginaría y le dice a donde debe de ir para encontrar su hogar, por medio de voces el perro encuentra el camino que recuerda muy bien: es el mismo que tomo justo antes de perderse y justo ahí es donde vuelve.
¿Para que vuelve a su hogar donde sólo hay fantasmas ?
Ya ha pasado tanto tiempo y la noción de el tiempo y el malestar, la respiración jadeante llega como si fuese una fiebre repentina.
Es un poco de dolor: si, pero eso es en realidad el último aliento que no se siente tan mal.
Ya muerto en soledad su cuerpo se pudre durante días al calor del sol y entre la basura generada en las calles.
Ya se ha desprendido un deseo por volver de aquel cuerpo peludo del que salen gusanos por sus orificios  y el tiempo y el universo no ha sido el asesino de sus deseos de vivir sino que la vida al final de ese camino tenía un nuevo aprendizaje para él y para los que le buscaban y nunca le encontraron: no perderse en la mente ni nublar su vista al existir con la búsqueda repetitiva del amor.

El camino de vuelta
Victor Alcázar

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