La gente creerá que yo diría nada pero será un recuerdo donde todos nosotros existiamos en un año 2023, muy lejano.
En ese entonces estábamos vivos, !muy vivos!
Y podría ser el azul del cielo y las nubes desplazándose lentas en el pueblo y había tantos nombres y tantas sonrisas.
Yo no me atrevería a mencionar que existi solo para narrar mis pensamientos en el libro por eso mencionaré a toda la gente que entendía que el calor del lago era producido por las ganas de vivir una vida plena.
Podría ser lo último que diga pero mejor contaré muchas historias de gente que conocí y que murió dejándome una obligatoria nota de !"viví"!.
Después mencionaré como sus mujeres , sus viudas me cerraban la puerta después de despedirme y darme las gracias porque fui uno de los pocos que se interesó en visitarle en sus últimos días.
Podría llorar como lo hacía por saber que nunca volvería a ver a esas personas y me esperaba mi mujer en el auto mientras me preguntaba que había sucedido y yo no respondía porque no podía explicar con palabras todo eso.
Tardaba días en saber que las personas que mueren no van al cielo sino se instalan en nosotros sin darnos cuenta como si fuésemos iguales.
Extrañare las caminatas hacia el Tepálo cuando no había cascada porque simplemente el río no se muestra a quien no quiere y yo era uno de ellos.
Supongo que a mi la vida me había premiado caminando bajo el sol de la tarde antes de volver a casa.
No quisiera yo retomar el YO que me recuerda falsedades sobre mi labor en este lugar y mejor tendría que escribir acerca de cantos y rezos de niños en la plaza y que nadie escuchaba porque hay niños debajo de las calles hablándole a la gente que ya no les hace caso.
Caminar cercas de árboles en la Floresta atrae duendes temporales que algunos confunden con animales pero no lo son: hay que alejarse un poco de ellos porque ellos aquí viven y no se irán nunca.
Hay cantos y sueños en Ajijic que retoman las aves y cada una de ellas así como los peces del lago piden que limpien el camino porque se acerca un tiempo donde serán arrastrados a la mesa de una casa y los que la habitan creerán que será bueno comerles y eso no sucederá porque el encuentro será más como una sorpresa para los vivos: se enteraran que los desaparecidos volvieron y los irán a buscar al campo y ahí los van a encontrar entre los cerros y se abrazaran llorando como la familia que siempre fueron y yo estaré escribiendo esto desde una roca al otro lado del lago viendo con mis ojos que ven de cercas todo, que nada de lo que sucedió era un sueño sino un encuentro del tiempo en Ajijic Jalisco.
Pasado presente y futuro
Victor Alcázar
No hay comentarios:
Publicar un comentario