Me decía mi abuelo: "Todos mis amigos ya murieron, yo fui el último de todos los que se quedó, me tocó enterrarlos a todos y ¿para que?
Uno cree que vivir mucho es importante pero no lo es, llega un momento que estar vivo es el problema, yo ya me quiero ir con mi esposa, la extraño mucho, yo aquí ya no tengo nada que hacer, mi tiempo ya pasó, yo ya hice todo lo que se se supone debí hacer y ahora te toca a ti Víctor,
Cuida a tu mamá y trata de ser una buena persona."
Yo le decia: abuelo, tu todavía tienes mucho que vivir, pero no sabia como explicarle que quería que estuviera él ahí para el día de mi boda o para cuando mis hijos nacieran porque se me hacía importante tener esa oportunidad única de que estuviéramos todos juntos y poder alegrarme.
Hoy no tengo ni hijos ni me he casado, tampoco vio cuando maneje mi primer carro, ni cuando hice mi primer exposición de arte, tampoco vio cuando mi padre murió o cuando mis hermanas corrieron a mi mamá de sus casas y yo tuve que tomar la desicion de hacerme cargo de ella cuando ella dejó de trabajar, tampoco mi abuelo va a ver cuando publique mi primer libro o cuando me retire de trabajar.
Yo creo que el esperaba que fuera un hombre con su idea de que un hombre no se pone a discutir pequeñeces y toma su papel de proveedor pero eso que importa !¿ a quien le importa si ya nadie me ve?
Ya todos estan muertos en mi familia.
También me quede sin amigos porque la gente se cree que los amigos son para toda la vida pero tampoco es así.
La verdad es que tal vez las personas sufrimos en pagos, así como cuando pagas algo en una tienda departamental en México, y crees que el sufrimiento se va a terminar pero nunca se termina.
Afortunadamente yo no soy de las personas que lloro porque se me rompió un brazo o la cara, o porque no tengo dinero,o porque creo que me voy a morir... yo generalmente lloro si alguien se molestó en darme un consejo y ahora no está para darme otro o lloro porque no tuve la oportunidad de que me doliera mas la vida.
Tal vez es eso, que me conmueven las cosas pequeñas que observo pero no las mías personales.
Es muy raro que llore porque la vida me hizo como un tren que avanza por el desierto y se supone que hay un destino pero no lo hay, es una falacia eso de que hay un final porque tampoco lo hay: al parecer seguimos existiendo en la mente de los demás estemos o no estemos preparados para asimilar que todos llegamos juntos y todos nos iremos juntos.
El tren
Victor Alcázar
No hay comentarios:
Publicar un comentario